El banco.

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“Me estoy acostumbrando a las bienvenidas y los adioses, como si cualquier separación no fuera jamás ausencia, y las llegadas ocurrieran sin apegos. Ya no hay llanto en los ojos de los pies que sonríen al camino, ni raíces que se aferran a la tierra”. Giselle Lopez.

Hoy me he quedado sentada en el banco, mirando las hojas caer.

La vida en hojas otoñales se dispersa por el suelo.

Y yo en mi banco escondido, en ese rincón de mi alma donde me suelo perder.

Yo apenas. Yo sin fuerzas. Respirando lejanías y canciones del ayer.

Si pasaras no me reconocerías. Si pasaras ni te llamaría. Tomaría una foto de tu silueta distante, de tu alegría inocente, de tus abriles danzantes.

Y no se porque te espero, si tu, la de antes, ya no vienes por aquí.

Sin embargo hay días como este. Como tantos.

Donde me siento a pensarte. A extrañarte.

Porque te echo de menos, a ti, la de antes.

Y no me averguenza, no siento culpa.

Solo que ahora, el otoño duele bastante.

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Esperando.

 

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What am I doing in the meantime, Lord?

Hoping,that’s what I’m doing—hoping….

But I can’t take it much longer.

Psalms 39.

Otro dia ha pasado, renegado de las horas y los tiempos.

Otro dia, espantado, como un sueño lejano y pesado.

Ahora que el invierno sopla aires de silencio y abandono

me cobijo en esta esquina para ver pasar la vida.

Una ahogada esperanza se retuerze en mis pupilas.

Los reflejos confusos de esta espera son como nubes negras.

Y sigue el silencio.La soledad.

El dolor agudo de solo pensar es escalofriante.

Es el miedo. Las oraciones rotas.

Es decir por favor mil veces.

Es suplicar no me dejes hasta quedar sin voz.

Miro la inmensidad de este frio, siento el filo cortante de la nada.

Cuando cierro los ojos queriendo ver a Dios

solo veo el camino largo y sin fin que me aguarda.

Es la vida. Que se impone.

Que te grita en un idioma que no entiendes.

Me agacho.

En este laberinto sin salida ya sin lágrimas.

Esperando.

Y si acaso escucho pasos me asomo por la ventana.

Pero no hay nadie, solo la calma.

Solo queda esperar la próxima puesta de sol.

Esperando.