La espada silenciosa.

“La muerte es una vida vivida.

La vida es una muerte que viene.”

Jorge Luis Borges.

 

Es la noche la espada silenciosa

que hiere lentamente el alma.

Las horas sin luz, las horas sin tiempo.

La madrugada que no habla,

que muda se queda mirando

los espacios que cuelgan en mis pupilas.

 

Es la hora del olvidado.

 

Quisiera sacar todo esto que aprieta mi pecho,

a puño limpio golpear el aire triste

que respiro

que se cuela en mis pulmones

en mis venas

en la entraña más profunda de mi mente.

 

¿Adónde se van mis suplicas?

Todas estas diminutas oraciones

que me salen en monosílabos debiles.

 

Es la hora de quien está solo.

 

Estos sueños que me empujan,

poco a poco me hunden

en una espiral sin fondo.

Tengo miedo de todo.

Y a la vez no tengo miedo

alguno de que todo acabe.

 

Es la noche la espada silenciosa.

 

La espada silenciosa.

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Es solo un canto.

 

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“Yo dejo mi palabra en el aire,
sin llaves y sin velos.
Porque ella no es un arca de codicia,
ni una mujer coqueta que trata
de parecer muy hermosa de lo que es.
Yo dejo mi palabra en el aire,
para que todos la vean,
la palpen, la estrujen o la expriman.
Nada hay en ella que no sea yo misma;
pero en ceñirla como cilicio
y no como manto pudiera estar toda mi ciencia.”

Dulce Maria Loynaz.

 

Voy deshojando el viento

Callendo lento

Buscando espacios

Calmando llantos

yo he visto la luna mirarme a los ojos

Ayer hablé con la abuela

Y sentí aquel sabor amargo

Volví a suspirar despacio

A sentir pesado

yo he sentido la lluvia mojar mis pies cansados

Voy sintiendo este cuerpo

Llegando a los bordes

Explorando los límites

De abismos salados

yo he visto la noche herida de muerte y espanto

Escucho los cantos

Del dia amarrado

No es corto el camino

Hacia el sol soñado

yo he andado perdida en el bosque olvidado

Espero de este lado

Sentada en la esquina

Mirando la tarde

Tomando el café de siempre

yo he amado hasta que el corazón se quedó callado

Dejame decirte

Que de vez en cuando

Recorro la calle aquella de la inocencia

Y a veces se me salen las lágrimas

yo he visto el pasado hablarme despacio

yo he visto tanto

dolido y corrido

y entonce cuando

pienso que llego

es solo espejismo

es solo un canto