Noviembre.

8214751963_57070bceb6_z

 

Miro siempre al sol que se va
Porque no sé qué algo mío se lleva.

Poema XXVII. Dulce María Loynaz.

 

De todos los meses, Noviembre ocupa en mi alma un sagrado espacio.

Llega con calma con su friecito y eso dias largos que a veces asustan.

Dulce presagio de la Navidad, las fiestas, las luces, el cielo gris.

Quizá soy un alma otoñal, quizá soy solo un poema confuso ante el calendario.

Pero es asi. Noviembre siempre me encuentra.

Saber que el año casi termina, que hasta aquí hemos llegado.

Y luego las hojas secas, el cansancio de una estación que lucha por no confundirse con el invierno.

Ver a Dios en los colores esparcidos en el suelo.

Ver a Dios y abrazarlo en el silencio, en el minuto ese donde tus ojos navegan en su regazo.

Y en un atardecer nublado tomas tu café, con esa certeza de que al final siempre volverán los dias verdes de Abril.

Quizá soy un alma otoñal…o puede ser que simplemente voy contando las hojas en espera de la eternidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s